Todo estaba bien, hasta que cumplí 12 años, a esta edad
empezaron los sueños extraños que no entendía por qué ocurrían, todo comenzó así:
Estaba totalmente dormida en mi cama y sentí que alguien
estaba cerca de mí, me desperté no veía nada, estaba todo oscuro solo escuchaba
pasos afuera de la habitación. Luego escuche como abrían la puerta de mi cuarto
y las piernas no las podía mover, me empecé a desesperar se aceleró mi corazón
y estaba latiendo cada vez más rápido como si tuviera taquicardia y mi
respiración se escuchaba entre cortada como si hubiese caminado por largas
horas.
De repente vi una sombra arriba de mí que me estaba
asfixiando con sus manos grandes y oscuras, trataba de quitármelo de encima
pero cada vez era más fuerte, estaba presionándome el cuello, sentía que moría
en el instante ya estaba casi sin respiración y cansada de tanto forcejear pude
alejarme de él.
Luego, me dormí de tanto cansancio y vi en mi cama una mujer pequeña,
pero con todo el cabello hacia delante, me estaba al frente de mí; me quede aterrada empecé a gritar, pero nadie
me escuchaba sentí que la voz no salía de mi boca, me asuste y empecé a orar en
mi cabeza mientras me estaba jalando los pies sin querer se me olvidaba la
oración hasta que por fin la dije completa, me solté y corrí tan
rápido como pude al cuarto de mi hermana empecé a intentar despertarla
pero era imposible y lo primero que se me ocurrió fue acostarme en la cama de
ella y arroparme de pies a cabeza, pero esa cosa se empezó a subir a donde
estaba y me quito la sabana salí corriendo de la casa.
El cielo estaba estrellado y había un monte detrás de la casa
lleno de luciérnagas y se veía como se movía el herbazal y pequeños duendes
saliendo de allí venían a buscarme y de repente veía a mi vecina con una escoba
y los pájaros callando muertos y las lombrices saliendo del suelo mi vecina
Migdalia me decía que no tuviera miedo ya que era normal ya que pasaba en época
de lluvia; al parecer los pájaros murieron por el frío.
Estaba tan feliz porque ya no tenía miedo al dormir con las
luces apagadas. Al cabo de unos años me mude de la casa con mi esposo pasaron
los días y estaba todo tranquilo hasta que lo llamaron una noche para que fuera
rápido a la casa de su amiga Gloria ya que se había cortado las venas porque el
novio la dejo; él fue a llevarla al hospital y me llamo para decirme que se
quedaría un rato mientras que los doctores la tenían en observación, le dije:
que estaba bien.
Me quede sola en casa viendo televisión y de la nada me quede
dormida al rato sentí que alguien tocaba la puerta, mire por la ventana era mi
esposo abrí la puerta le dije que pasara, él se dirigió hacia el baño a
bañarse, lo note extraño, pero no le preste atención ya que tenía mucho sueño,
escuchaba la regadera del baño como caía al piso y después me quede
profundamente dormida, de repente sentí que me estaba besando de manera diferente
como si fuera otra persona, y después se subió encima de mí, tratando de
violarme y por más que le decía que no lo hiciera, él no le importaba y seguía haciendo lo mismo.
Empecé a decirle una y otra vez Antonio ¿Por qué haces esto?
a la tercera vez con una voz gruesa me dijo: yo no soy Antonio me paralicé de
los nervios empecé a gritar, pero la voz no me salía y me acorde de la frase
que decía la vecina “La sangre de cristo tiene poder” la repetí varias veces
hasta que me soltó y se fue en forma de una sombra por debajo de la puerta.
Me desperté y vi mi cuerpo en la cama y era la pijama que
tenía puesta, no podía creerlo mi espíritu estaba afuera de mi cuerpo y no
sabía cómo volver a el, y en medio de la angustia empecé a orar como nunca lo
había hecho y dios me escucho volví a mi cuerpo nuevamente y me desperté de
esta terrible pesadilla.
Le di gracias a Dios, porque ya se había ido el espectro que
me estaba molestando en mi sueño, luego llame a mi esposo llorando le conté
todo lo que había pasado y sin pensarlo fue a verme, cuando llego ya estaba más
tranquila pero no podía dormir, después de esta mala experiencia, dure meses
durmiendo con la luz prendida y la ropa al revés para no tener que ver otra vez
al espectro.
Empecé a ir a la iglesia y en unos meses más ya no hay necesidad
de dormir con la luz prendida y mucho menos con la ropa al revés gracias a
Dios.
“Basado en la vida real”
Autora: Yuli Domínguez M.

